Aldia

 DOMINGO GAUDETE

El Washington Post, hace unos años filmó la reacción de los viajeros que pasaban por una estación de metro. Un hombre tocaba su violín. Todos tenían mucha prisa y no se detenían a escuchar sus piezas de música clásica. Unos pocos hicieron una breve pausa y echaron unos céntimos en la caja del violín. Aparentemente se trataba de un día más y de un músico más. Pero no era un músico más. El violinista, Joshua Bell, es uno de los mejores violinistas del mundo y además tocaba su millonario Stradivarius. 

 

Santa Eulalia de Mérida. Patrona de la diócesis de Oviedo, 292-304.

 

Fuentes

Las fuentes parael estudio de la vida y el martirio de la santa son principalmente el Peristefanon de Aurelio Prudencio, de la segunda mitad del siglo IV y una Passio apócrifa atribuida a un monje emeritense y que parece que fue escrita en los siglos VII-VIII por las monjas del convento emeritense de San Mario.

 

Biografía

Nació en Mérida, en el año 292. Según otras fuentes habría nacido en el año 296, y su martirio se hubiese producido cuando contaba sólo siete años.


Mártir cristiana hija del senador romano Liberio, recibió la doctrina cristiana del presbítero Donato y la educación romana por parte de su familia. En el año 303 Maximiliano y Diocleciano publican los edictos por los que se persigue a los cristianos, al profesar una fe contraria al Imperio Romano. El prefecto Calpurniano, lugarteniente de Daciano, mandó que todos los de la ciudad asistiesen a un solemne sacrificio que quería hacer a los dioses. Acompañada Eulalia de una doncella de su edad, llamada Julia, se presentó al prefecto, reprendiéndole su proceder con los cristianos, o, según otros, el prefecto mandó apresarla en su casa. Hiciéronla sufrir los tormentos más crueles que entonces se daban a los mártires, y después de haber sido azotada con látigos armados de plomo, echaron aceite hirviendo sobre sus heridas. Al fin fue echada en un horno, donde murió, sin quemarse su cuerpo. Añade Aurelio Prudencio que en el momento de expirar se vio salir de su boca su bendita alma en figura de blanca paloma, que voló hacia el cielo, de cuyo prodigio fueron testigos todos los circunstantes. Sufrió su martirio el día 10 de diciembre del año 304, y los autores refieren que hallándose desnuda, cayó una copiosa nevada para cubrir su desnudez.

 

Culto

La devoción a las cenizas de la mártir ya fue muy grande durante la época hispanorromana, y su culto se continuó posteriormente. Los godos veneraron en gran manera el templo y la túnica de Santa Eulalia. El rey Pelayo se mandó enterrar en una iglesia de esta santa, llamada Santa Olalla de Velanio, por haberla llamado en su favor cuando peleaba con los moros y vencídolos. Teniendo el rey Teodorico de los godos cercada a Mérida, se dice que Santa Eulalia la socorrió y la libró de que fuese asolada, mandando en sueños al rey que levantase el cerco, y así lo hizo; y otras victorias y buenos sucesos se cuentan haber recibido los cristianos con el patrocinio de esta virgen, por lo que en España se la tiene gran devoción, y muchas mujeres toman su nombre y aun algunos pueblos en el reino de Toledo y Andalucía. Gregorio Turonense escribe un milagro que cada año se solía hacer en el día de su martirio: de algunos árboles que estaban sobre su sepulcro y le cubrían, y con estar desnudos y sin hojas (por ser el mes de diciembre), aquel día florecían y producían unas flores que tenían figura de paloma, de suave olor, por las males según el tiempo en que salían, la gente entendía si el año siguiente había de ser próspero o estéril.

 

Santa Eulalia y Asturias

Su llegada a Asturias la sitúan unos con Don Pelayo y otros con Silo, en ambos casos rescatando los huesos de la santa de una correría árabe. Alfonso II, el Casto trasladó sus restos desde Pravia a la iglesia de San Salvador (catedral de Oviedo), y más tarde el obispo Don Pelayo y Alfonso VI depositaron sus restos en un arca de plata. La devoción popular creía que un paseo de los restos de la santa por la ciudad de Oviedo atraía las lluvias, por lo que entre 1630 y 1639 el obispado de Oviedo llevó a cabo los trámites necesarios para convertir a la benefactora climatológica en patrona oficial. Cuando esto sucedió Santa Eulalia ya tenía su cofradía.

Fue consagrada como patrona del obispado de Oviedo en 1639 por el papa Urbano VIII. Ya consagrada como patrona, el obispo García Pedrejón inició la construcción de una capilla para la santa en la catedral gótica de Oviedo, capilla que fue terminada en 1697.

Hasta el siglo XIX se realizaban grandes festejos en el aniversario de la Santa, el 10 de diciembre. Desde el año 2004 se celebra una misa mozárabe en honor de Santa Eulalia y durante el trascurso de la misma los concejales del Ayuntamiento portan el arcón con los restos de la santa en una pequeña procesión hasta el altar. También es patrona de la policía local de Oviedo.

El Ayuntamiento de Oviedo acordó darle su nombre a una calle (situada en la antigua travesía de Silla del Rey) el de 2 de marzo de 1996 (dos años después de que se instalara en esta misma calle una estatua de la santa).

Bibliografía

  • Carlos Rico-Avello, Miscelánea Asturiana, Ayalga Ediciones, 1989
  • Diccionario Enciclopédico del Principado de Asturias, Tomo 14. Ediciones Nobel, Oviedo 2004.

 El aborto como negocio

Para muestra un botón. La multinacional Planned Parenthood

Estas son las escalofriantes cifras de Planned Parenthood en Estados Unidos: sólo en 2014 este grupo practicó 323.999 abortos en EEUU, uno cada 97 segundos. Y desde 1978 ha realizado siete millones. Habría que sumar muchos millones más de sus filiales y asociadas en otros países, integradas en la IPPF (International Planned Parenthood Federation).

INMACULADA CONCEPCIÓN

Celebramos hoy una fiesta entrañable: la Inmaculada. La tradición, en nuestro contexto cultural religioso cristiano, dedica un mes al recuerdo de María: el mes de mayo. Quizás porque asocia a María toda la belleza que la naturaleza ofrece en ese tiempo. Pero el mes cargado de sensibilidad mariana es precisamente el mes de diciembre. ¿Quién mejor que María estuvo pendiente y expectante ante el acontecimiento del nacimiento de Jesús? En el corazón del Adviento, hoy celebramos lo que Dios hizo en María como privilegio especial por ser Madre de Jesús: preservarla de lo que llamamos “pecado original”.

Los sabios, es su deber, intentar explicar qué es eso del pecado original. No resulta fácil en ocasiones buscar argumentos científicos para explicar cosas que todos sentimos. Pablo en la carta a los Romanos 7,19 confiesa que siente en él mismo una fuerza que le lleva a hacer el mal que no quiere. Y esta experiencia nos es común a todos. No somos capaces de ser lo buenos que quisiéramos ser. Ser buenos nos supera. Estamos dañados en lo más profundo de nuestro ser. Salimos con un “defecto de fabricación”. Nuestra condición humana lleva en sí misma una tendencia al egoísmo, a no hacer todo el bien que desearíamos. Esto es una manera de describir el pecado original. Llamados a encontrar a un Dios que no puede ser descubierto nada más que en el amor, nos vemos sorprendidos por íntimos y hondos deseos de “hacernos nosotros dioses”, de interrumpir el camino de amor y mirarnos sólo a nosotros mismos. “No vayas a Dios, hazte tú mismo dios. Sí, tú mismo puedes ser un dios. Haz tu “santa voluntad y déjate de historias”…
Cuando hoy celebramos la Inmaculada Concepción de María, lo que celebramos es que María estuvo desde el primer instante abierta al amor, abierta a Dios, orientada del todo hacia Dios. Fue un antojo de Dios con ella, destinada a ser Madre de su Hijo. Y nos alegramos de que Dios tuviera este antojo que le permitió caminar en el amor y dar un sí grande.
Decir sí no es cualquier cosa. Tú sabes cómo está hoy esto de los síes. Vivimos en tanta fragilidad que casi hemos llegado a creernos que no podemos dar síes largos, para siempre. Entre nosotros se extiende una cultura de síes cortos, provisionales, para probar…, sin demasiado compromiso. Fijaos dónde estamos llegando: no nos fiamos del sí que pronunciamos ni del sí que nos pronuncian. Puede ser que resulte, puede ser que no resulte… Desde los síes más insignificantes a los síes más comprometidos de la existencia, el sí de la vida humana es siempre una ventura y una fuerza que nos impulsa a crecer y a madurar. Maduramos y nos hacemos verdaderamente adultos manteniendo las exigencias del sí. Claro, decir sí es decir también no. No a todo lo que nos aparta de lo original, de lo esencial. El sí nos pide un ejercicio continuo de búsqueda para discernir por dónde nos filtra el egoísmo. El egoísmo es como el agua o como el gas: encuentran nuestros puntos débiles y por allí empiezan a filtrarse, a hacer goteras o a dar señales de escape…
Hay síes que nosotros tenemos que romper porque no nos dejan crecer y hay síes que tenemos que mantener para poder crecer. Y no valen excusas. Las excusas, como en el libro del Génesis, lo único que desvelan es nuestro pecado y la resistencia a reconocer nuestra culpa.
La Inmaculada, la mujer de síes incondicionales, la bendecida por Dios es hoy nuestro escudo y nuestra fuerza. También una garantía segura en la que apoyar la fragilidad de nuestros síes minados por el egoísmo.
El “sí” de María es una buena palabra de ánimo para nuestros síes, sobre todo para los que más nos cuesta pronunciar con el corazón… Los síes de nuestros labios valen poco mientras no estén pronunciados antes en el corazón. Que al final podamos decir: Dios, que se haga en mí lo que tú quieres. Estoy dispuesto. Estoy disponible.

ACTITUDES DE UN CREYENTE EN ADVIENTO

ESPERAR

Pocos verbos ejercen un papel tan importante en nuestra vida.

Ya al venir a este mundo, cada uno de nosotros fuimos:

– Muy esperados … , poco esperados … , o nada esperados …

– Y esta “ley de la espera”, no sólo no nos ha abandonado, sino que ha influido muy mucho en nuestro desarrollo físico, síquico y espiritual. Podemos afirmar, incluso, que todo eso que hemos dado en llamar nuestra “vida feliz” depende muy directamente de cómo se conjugue en nuestro caso este sencillo verbo.