No debemos confundir acompañamiento con dirección espiritual, ni tampoco con una terapia. Los objetivos de la pastoral del acompañamiento son estos:

-CURAR. Es un tema de sanación. La iglesia debe ser samaritana. El papa Francisco la define como un hospital de campaña. Se trata de socorrer a las personas que nos encontramos y acompañarlas.

-CRECIMIENTO. Es un crecimiento humano y en la experiencia de la fe, de Dios. Como hizo el Señor con los “Discípulos de Emaús” (Se pone al lado de ellos en su conversación, cuando van de huida. Les explica la Palabra. Y termina en la Eucaristía). Precioso pasaje de un acompañamiento. Es una lectura de crecimiento en la fe. El no va delante … va al lado de ellos. Entra por detrás en su camino. Porque ellos “vienen de vuelta”. La mayoría de nuestros acompañamientos parten de la negatividad, del desencanto, etc. Es necesario acercarse. Estén donde estén hay una potencialidad para crecer. No ver solo lo negativo de los demás.

-RELACIONES INTERPERSONALES. Es importante que en este acompañamiento insertemos en la relación con los demás. Es una parroquia, es una familia, es una comunidad. Acompañar, para favorecer las relaciones interpersonales, tiene mucho que ver con favorecer en nuestra parroquia “buen rollo”, evitando conflictos, limando asperezas, acompañando a los que están en nuestras manos (niños, pobres, familias, catequistas, jóvenes, etc.) Muchos de nuestros contemporáneos han roto su relación con Dios. Y ha desparecido la iniciación cristiana en la familia. Muchos nos vienen desde la indiferencia. No nos quejemos, Veámoslo como una oportunidad. El papa Francisco nos dice que no debemos partir del ideal, sino de la situación en la que vienen, donde están, donde los encontramos.

¿Cómo se hace el acompañamiento? Esto será una tarea para este curso: APRENDER A ACOMPAÑAR. Será un aspecto para nuestra formación común, algo que unificará la tarea que cada uno hacemos en nuestro grupos. El mismo camino formativo será un cauce de comunión entre nosotros. Y también de seguimiento del papa Francisco que propone “acompañar, discernir e integrar en la fragilidad”. La palabra que nos une este curso es ACOMPAÑAMIENTO.