PROFECÍA DE NAVIDAD

¡Dios se ha hecho hombre, hermanos!
¡Dios es de nuestra familia!
¡No se avergüenza de llamarnos hermanos!
Echa una mirada por tu pueblo,
por tu barrio, por tu fábrica.
Dime donde hay un ser humano
y te diré que allí está Dios.
Gran misterio que Dios se guardaba para sí
desde siempre;
que luego deja barruntar en el relato del Génesis,
con un hombre criado especialmente a sus pechos,
a su imagen y semejanza,
y presente ya plenamente en su Hijo muy amado,
en su Jesús de su alma,
en este crío que es de todos y para todos,
en el que nacemos todos,
en el que nos reunimos todos como los pastores,
cantando a la vida,
cantando a la alegría,
vueltos a la esperanza. ¡Aleluya!
Hermanos:
¡Qué alegría de ver al Niño Jesús en Belén,
que viene a quedarse ya siempre entre nosotros,
para ser contemporáneo de todos, de todas las
épocas, de todas las tierras!
Siempre que nace un Niño, nace Jesús en él,
nace Dios en El.
Nació y sigue naciendo, creciendo, viviendo
hacia el futuro.
Belén está siempre dentro de nosotros,
siempre que estrechamos una mano con cariño,
siempre que escuchamos a un hermano con compasión,
siempre que esperamos el proceso y la evolución
de un mal carácter con paciencia,
siempre que trabajamos por los demás con desinterés,
siempre que luchamos por una sociedad mejor
sin partidismos,
siempre que compartimos,
siempre que alegramos,
siempre que levantamos a algún caído,
y después le acompañamos en el camino,
nace Jesús,
nace Dios,
es Navidad
(Alberto Iniesta)

 

   
© ALLROUNDER