60 AÑOS JUNTOS

 

            El comienzo de este curso pastoral comienza con el dolor por la marcha de nuestro sacerdote y hermano, Luis Ricardo. Durante los últimos años ejerció su ministerio sacerdotal en esta parroquia con grandes virtudes: humildad, sencillez, sin alardear, de manera oculta, y todo ello caracterizado por el servicio. Lo vamos a echar de menos. Es de estas personas que se nota mucho en su ausencia, por estar siempre atento a las personas, a los detalles y a las cosas. “Dichosos los pies del mensajero que anuncia…” ahora en la cuenca minera. Nuestra profunda gratitud y que sepas que aquí quedamos como hermanos con las puertas abiertas y la mesa siempre puesta.

            Su ausencia, y el aumento de tarea pastoral, que haremos en unidad pastoral con la parroquia de Limanes, nos exige mayor entrega y colaboración común del todo el pueblo de Dios. Todos somos responsables de la evangelización en esta parroquia de S. Francisco Javier y el lema que tenemos como slogan desde hace años debe perdurar. “Somos parroquia, hacemos barrio”

            Este año, caducado el Plan Pastoral diocesano 2013-2018, tenemos que continuar con los objetivos de estos años anteriores. Queda tanto por realizar de ese plan!, surgido de la participación de todo el pueblo de Dios que peregrina en Asturias en el último sínodo… es hora aún de realizar ese gran objetivo “Que la ciudad se llene de alegría”

            Entre todas esas cosas que iniciamos y debemos continuar destaco especialmente la ACOGIDA y el ACOMPAÑAMIENTO. Dos conceptos en los que insiste tanto el Papa Francisco. Me parece que son modos de hacer esa parroquia en medio del barrio como hospital de campaña. A esa tarea daremos prioridad con la puesta en marcha de algún recurso que la haga vida y realización pastoral.

            Para llevarlo adelante debemos reflexionar sobre el último documento del Papa Francisco “Alegraos y reconciliaos” que será la viga sobre la que construir nuestra vocación a la santidad y las tareas de la parroquia. Nos servirá como referente formativo en aula cultural y otras iniciativas.

            Y por último el año que viene es 2019. Son los 60 años de la constitución de la parroquia. Sesenta años juntos. Que año mas redondo para terminar las obras de nuestra Parroquia. Un año para mirar estas seis décadas con memoria agradecida a los que las hicieron posible; con mirada larga para poner las bases de un futuro esperanzador y una presencia efectiva que se hace y construye año a año.

            Feliz año conmemorativo. Alegres por estar 60 años juntos

Alberto Reigada Campoamor. Párroco.

   
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